Notas para la historia de Cornudella: Guerra de la independencia. Josep Piñol Agulló.

Versió Original en castellà del cap. XX de “Notas para la historia de Cornudella”, de Josep Piñol Agulló. Barcelona, 1969.

CAPÍTULO xx – GUERRA DE LA INDEPENDENCIA

 

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Setge de Tarragona. Imatge: “Guerra de la Independencia | El arte de la guerra”

 

Y viene la epopeya de la independencia.

El 12 de febrero de 1808, las tropas francesas entraron en Cataluña por Figueras, para pasar como auxiliares a Portugal.

El 7 de junio siguiente entró una división francesa en son de guerra, sin oposición. La caballeria, con las carabinas a punto de disparar. Al llegar a tarragona se enteraron que otra división francesa había sido diezmada a su paso por los Bruchs, por una fuerza -dijeron- irresistible; y que la montaña de Montserrat estaba invadida por guerreros atacando. En realidad, el somatén de Sampedó, con reducidas fuerzas, había atacado a las tropas francesas cuando éstas subian por la montaña, atribuyendo el éxito a un milagro de la Virgen de Montserrat. Los franceses perdieron 400 hombres. Cornudella se solidarizó con el profundo sentimiento nacional y religioso.

El 10 de junio de 1808 se enteró de la derrota francesa y de la salida de la división del ejército francés de Tarragona para Barcelona.
Vibrando de entusiasmo armaron el somatén de Cornudella, compuesto por 200 hombres capitaneados por don Jaime Pellicer y por el farmacéutico señor Oliva. El Ayuntamiento de Tarragona les proporcionó municiones, y salieron para Barcelona. En Arbós hallaron el pueblo saqueado; la iglesia y la mayoria de casas incendiadas; muchos de los habitantes habían sido quemados vivos por los franceses. Continuaron la marcha, engrosados por los supervivientes de Arbós y por vecinos de varios pueblos de la comarca. En 1809 el somatén de Cornudella, al mando del farmacéutico señor Oliva, con los demás somatenes de la comarca y el Regimiento de Saboya y tropas de caballeria, tomaron Falset. Los franceses, al abandonarla, saquearon la villa.

El 25 de febrero de 1809 los franceses derrotaron a los españoles en el puente Gay. Y por no haber, el gobernador de Tarragona Esmit, enviado los refuerzos pedidos, al llegar el general Redín a Tarragona dio a Esmit tal reprimenda que le ocasionó la muerte.
Quinientos de los jóvenes que se salvaron de la derrota en el puente Gay, se refugiaron en Cornudella. Un emisario de los franceses que ocupaban Reus, se presentó en Cornudella exigiendo miles de raciones, negándose a la entrega el comandante español de dicha villa. Y no viéndose éste con fuerzas suficientes para la defensa, detuvo y se llevó preso al emisario francés, y con las tropas a sus órdenes y con los víveres que pudo reunir, se fué a Tortosa. Cornudella se quedó sin defensa. Se convocó a son de trompeta a los vecinos para que acudiesen a la casa de la Villa, y se nombró una junta provisional con las personas más pudientes. Se aprobaron ocho capítulos en los cuales constaba su firme voluntad de morir antes que entregarse al gobierno francés. Delegaron al refugiado de Barcelona Tomaso para que se entrevistara con el general Redín para organizar la resistencia de Cornudella, facilitando armas y municiones, las cuales tuvieron que desembarcarlas en Cambrils para que llegaran a Cornudella.

El 4 de diciembre de 1810 entró en Cornudella una división francesa procedente de Prades. Avisado el farmacéutico señor Olivé de que ya estaban en la Pedragosa, junto con la mayoria de los vecinos de Cornudella huyeron; unos al campo de Tarragona; otros hacia Urgel y otros al Priorato. El reverendo cura párroco, don Buenaventura Alentorn ocultó la Sagrada Forma en el pajar del Mas Estivill, para evitar su profanación.
Los franceses asesinaron a muchos de los que habían quedado, y maltrataron a viejos y niños. Uno de los refugiados en el Montsant puso un puñado de oro en una sartén para probar que el dinero a veces sirve de poco en la vida.

El 12 de diciembre de 1810 varias divisiones francesas ocuparon el Priorato; unas fueron a Poboleda y a La Morera; otras a Montsant, incendiando la iglesia de Nuestra Señora, la cual estaba llena de alhajas, ropas y frutos que habían ocultado varios de los refugiados. Entraron en Cornudella, comentiendo desmanes. Nos talaron toda la plantación de olivos de nuestra finca “La Creu”.

El 4 de abril de 1811 el somatén de Cornudella, de vigilancia en el collado de Alforja, se enteró del paso de una partida francesa por el collado de la Teixeta. La atacaron, matando a su comandante y exterminando a los franceses. La junta de defensa de Cornudella delegó al Sr. Olivé y al Sr. Compte de Tarroja para que fuesen a Tortosa y a Lérida a por municiones. El Sr. Olivé trajo un barril de pólvora.
Se constituyó en Cornudella un numeroso somatén a las órdenes de Jaime Pellicer, de Francisco Piqué y del vecino de Mora de Ebro Jaime batlle. Al enterarse el somatén que perseguía a los franceses de que éstos se habian refugiado en barcelona, regresaron a Cornudella, habiéndose reunido gran gentío de varios pueblos al conocer lo ocurrido. Con otros somatenes de la comarca se concentraron en el collado de Alforja bajo las órdenes del comandante general de somatenes del Priorato y Scala-Dei, teniente general de línea don Fernando Chaprón. Desde el collado y picos de la montaña se divisaban las tropas francesas diseminadas por los llanos de Urgel i Conca de Barberá.

El 26 de mayo de 1811 los franceses hirieron gravemente a mi bisabuelo paterno don Joaquín Piñol Domingo, visitador general de las farmacias de Cataluña, sargento voluntario de la Cruzada de la Independencia, quedándose incrustada, hasta su muerte, una de las balas. Se daba la curiosa circunstancia de que las tres farmacias que en aquella fecha había en Cornudella estaban servidas, respectivamente, por los señores Olivé, Oliva i Piñol.

El 8 de junio de 1811 una división francesa desde la Ribera del Ebro fue a Cornudella, asesinando en ella a Rosa Revull Corbella, cuyo hijo, ignorando aún la muerte de su madre, mató al asesino francés. Al abandonar Cornudella los franceses se llevaron en rehenes a José Compte, el cual por el camino pudo escapar. Los franceses martirizaron y asesinaron a Francisco Pamies Albeñá y a Jaime Revull, hijos de Cornudella.

El 28 de junio de 1811 los franceses tomaron por asalto Tarragona, por no haberla socorrido Campo Verde con una división volante. Su hermano, gobernador de Tarragona murió heroicamente en las escaleras de la catedral, la cual incendiaron los franceses, salvándose milagrosamente la sagrada imagen y el retablo. La iglesia, no obstante el incendio, quedó sin vestigios del mismo. Otra división francesa, siguiendo el curso del Montsant, saqueó La Bisbal, Cornudella, Juncosa, Poboleda, Albarca y La Morera; incendiando las iglesias y casas y cometiendo otra infinidad de atropellos.

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28 de juny de 1811 a Tarragona. Imatge: Web Associació Setge de Tarragona 1811.

Unos 18.000 franceses, con el auxilio de algunos de la ciudad, invadieron Lérida; y el 3 de enero de 1811 tomaron Tortosa. Entraron en Porrera el 9 de noviembre de 1810; y Scala-Dei dos dias después. Al tomar los franceses Reus, Suchet la eligió como centro de operaciones. El 28 de mayo de 1811, amenazándoles con bayonetas, obligó a 52 vecinos de Reus a trasladarse a Tarragona y a recorrer la ciudad, entre cadáveres y llamas. El 8 de julio de 1811 impuso al corregimiento de Tarragona y al partido de Montblanch una fuerte contribución. El propio Suchet armó dos compañias de naturales del país, afrancesados, en su mayoria criminales. Otra chusma, a pretexto de ser enemigos de los franceses, azotaban el país, distinguiéndose entre ellos los conocidos por “ésquinsants del Miralles”.

El 8 de septiembre de 1811, fiesta mayor de la villa, entró una fuerte división francesa. Predicó el Padre Jaime Juncosa, franciscano, hijo de Cornudella, ante pocos fieles, por hallarse las casas ocupadas por las tropas francesas, cuya música fue a la procesión. Otra división francesa entró en Cornudella el 22 del mismo mes, marchándose después de robar y saquear la población. Y lo mismo hicieron el 29 de octubre del propio año, dia de San Narciso, cuyo santo los franceses tenian como enemigo, por lo que les había ocurrido en Gerona.

El 6 de febrero de 1812 otra división francesa repitió los desmanes. Y en el 25 de los propios mes y año se presentó una división francesa con una compañia de españoles (Caragirats) capitaneada ésta por el alias “Quic Mastany”. Duraba aún el tiroteo cuando de la parte de Albarca se presentó una compañía de 5.000 soldados de la llamada “Preferencia”, de los partidos de Vich y Cervera; uniformados los oficiales, y los otros de paisano, pertenecientes al somatén. Los de la “Preferencia”, al mando del teniente coronel Gay, notario de Figueras. Permanecieron varios meses en Cornudella y fusilaron a muchos a pretexto de ser afrancesados. Los ejecutaban en las paredes de las fincas de Juan Juncosa, camino del campo, cerca de la Creu del Peiró, y en el camino de Ciurana, cerca de la era de José Serres.

En mayo de 1812 las tropas españolas atacaron a los franceses cerca de Mora de Ebro, y les tomaron un cañón, el cual el 16 de dicho mes llevaron a Ciurana al lado del castillo (1), convirtiendo la plazoleta en plaza de armas. El 31 de mayo de 1812 los franceses sorprendieron a las tropas españolas en Ciurana; asesinaron a los que no pudieron huir, entre ellos al dueño del Molí Salvat, don Ramon Salvat Pellicer; robaron objetos sagrados, excepto la virgen; quemaron edificios y otros objetos; echaron al abismo el cañón que les habían tomado en Mora; se fueron a Cornudella, saqueándola; y se marcharon a Lérida, llevándose al Rvdo. Padre D. Ramon Pamies, ex ministro de los Trinitarios, y a otras personas, dejándolas en Ulldemolins.

Otras divisiones entraron en Cornudella en los dias 31 de julio, 8 y 22 de septiembre, 8 y 30 de noviembre y 2 de diciembre de 1811, cometiendo toda clase de barbaridades. El 2 de julio de 1812  se presentó una importante división francesa. Fue la última. Poco después, los franceses se marcharon a Francia, haciendo antes un saqueo general.

Los españoles celebraron la marcha de los franceses con danzas, canciones y otros festejos.

Los fusilamientos en Cornudella tenían lugar en el Almodí de la Plaza, debajo de la casa del Rvdo. Padre D. Pablo Fusté, frente a la tienda de Juan Forasté, alias “Casa Catero”, primera puerta de la calle de Tous, casa de la Villa. Se les daba poco tiempo para defenderse. A los condenados se les castigaba, generalmente, por espías o desertores. Los colocaban en círculo. Gay tapaba el tambor con un pañuelo y, al golpearlo, se fusilaba al condenado. No se le concedía más tiempo que el preciso para confesarse y comulgar.

El 13 de abril de 1813 los franceses bloquearon Lérida. La tomaron el 13 de mayo siguiente. Saquearon el convento de los PP. Carmelitas, martirizaron a los religiosos, y cometieron toda suerte de desmanes.

Al principio de 1814 las tropas españolas reconquistaron Lérida al mando del barón de Eroles.

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(1): N. de R.: Vegeu “Anecdotari Vuitcentista. El Canó de Móra a Siurana” d’Artur Cot Miró.

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Publicat a Cornudellaweb.com: 2000. Publicat a Cornudella Blog, amb imatges: 01/07/2013.
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